8 de mayo de 2013

Capítulo 6


A la mañana siguiente, el dolor del brazo había desaparecido, aún tenía algo de cojera pero podía andar. Antes de nada, saqué de mi mochila un spray negro y pinté el tractor, no me agradaba salir con un tractor de color verde llamativo por ahí, podría llamar la atención. Seguidamente, subí las escaleras y vi mi machete en el suelo, se me habría caído antes del susto. Examiné el baúl, había un Winchester, sin munición; el tipo ya la había gastado y por ese motivo lo había guardado, normal que acabara transformándose... Lo cogí y lo guardé en el tractor, al lado del asiento, junto a la MP5 que tampoco tenía munición.


-¿Por qué no habría cogido la munición que me había ido encontrando hasta ahora?-maldije- La próxima vez estoy seguro de que lo haré.
Las tres horas siguientes estuve practicando a tirar el cuchillo, a modo de suriken, contra una columna de madera, algo que solía hacer con mis amigos con cuchillos de cocina o cuchillas de afeitar, podía servirme de ayuda, pues sólo me quedaban dos cargadores de M9 y podría ser necesario atacar a distancia.
Rondarían las siete, ya había perdido la noción del tiempo... Al decir esto, me vino la imagen de un reloj, era el caminante de ayer, asi que me dirigí donde había dejado su cuerpo y le quité el reloj, fui a un lago cercano para lavarlo, aprovechando también para llenar la cantimplora, que tendría que hervir más tarde para desinfectarla. Todo correcto, en media hora partiría.

1 comentario:

  1. siempre hay que prevenir! te hizo falta la munición,interesante!..
    un saludo

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