6 de mayo de 2013

Capítulo 2

Ya llevaba una hora conduciendo por la ruta 66, a lo lejos se divisaba un edificio, podría tener 2 o 3 plantas. Aceleré para llegar antes, 120km/h, se me acababa la gasolina, quizás allí podría conseguir un poco. Al fin llegué, acerqué la moto, era un edificio grande, con colores oscuros, en la entrada había una lámpara colgando, una luz sin fuerza, encima se podía leer Jack's motel, el cartel de bienvenido estaba oxidado, ese sitio había sido abandonado hace tiempo, o eso parecía. Los cristales de las ventanas estaban rotos y el pomo se había caído.



Empujé la puerta hacia delante y sonó un chirrido. Un olor pestilente cubría el local, la habitación principal era algo tenebrosa, se podían ver varias mesas con sus respectivos asientos, de cuero desgastado, a la derecha de la habitación había un reloj de pared grande y a la izquierda estaba la barra del bar. La lámpara del techo no paraba de girar por el viento que entraba de las ventanas rotas y el suelo de madera hacía un ruido al avanzar,lo que lo hacía aún más siniestro. Había unas escaleras hacia arriba y otras que bajaban, tendría un almacén para guardar la comida, algo de lo que yo escaseaba. Fui tras la barra, podrían haber escondido una escopeta u otra arma que me sirviera, pero ni rastro de armas, sólo vi botellas rotas y algo de munición, no me servía. El olor me seguía molestando, venía de arriba, a si que subí las escaleras, abrí un baúl rodeado de moscas y encontré un cadáver, parecía un hombre de unos 60 años, medíría un metro y 70 centímetros aproximadamente, tenía la barba blanca, los ojos en blanco y la cara pálida, no tenía mordeduras, pero si heridas de bala. Probablemente era el dueño de aquel lugar. Cerré el baúl y bajé de nuevo, dirigiéndome hacia el almacén de provisiones. Lamentablemente estaba vacío, solo quedaba una lata de sardinas, probablemente lo habría saqueado el mismo tipo que mató al dueño, y se habría llevado la escopeta. Disgustado fui a la parte de atrás del edificio, donde estaba el aparcamiento; encontré una furgoneta DKW, cómo no. Era azul, con líneas blancas en las puertas, en las ventanas de delante se podía leer "Help me", la matrícula era ilegible, tenía pegatinas en la parte de atrás, no tenía ruedas y estaba bastante sucio. Abrí las puertas traseras, estaba en buenas condiciones, todo lo contrario a lo que parecía por fuera. No había nada que pudiera interesarme, unos cuantos periódicos de hace unas semanas. Acerqué mi moto y llené el depósito. No me apetecía quedarme allí, me daba asco de sólo recordarlo. Volví a subir a la moto, pensando de nuevo que pronto tendría que cambiar de vehículo o al menos cambiar el motor. Otra vez en la ruta 66, rumbo costa oeste.

3 comentarios:

  1. Esto se pone cada vez mas interesante, me gustaría seguirte pero no veo la opción para hacerlo, espero la pongas

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  2. Bueno ya estoy encaminada en la historia!!..
    Felicidades.
    Un saludo en la distancia

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  3. Esta historia ya me atrapo....a deguir leyendo!!

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