13 de mayo de 2013

Capítulo 13

Llevaba dos semanas con Jimmy, casi dos meses desde que empezó la invasión.
Habíamos parado en otra ciudad y teníamos un problema; estaba plagada de caminantes, no podíamos salir.
Nos alojábamos en un laboratorio que limpiamos al llegar, los infectados no podían entrar pero nos estabamos quedando sin comida.


-Hay que salir -sugerí.
-Tendríamos que ir a pie, el todoterreno está rodeado de no muertos.
-Corramos hasta ese restaurante de comida rápida que había al oeste de la ciudad entonces -respondí.
-No se si es buena idea, pero me apunto.
Cogimos nuestras mochilas y nos pegamos a la pared exterior.
-Hay más posibilidades de seguir con vida en silencio -dijo Jimmy- intenta no hacer ruido.
-Ve junto a los edificios, será más difícil que nos vean.
Continuamos por la acera, un zombie nos había descubierto.
-¡Jimmy, detrás! -le grité.
Se giró y empezó a correr, yo hice lo mismo. Una aglomeración de infectados nos comenzó a seguir, estábamos perdidos.
-¡Por aquí! -dijo Jimmy señalando una calle estrecha a nuestra izquierda.
Me di la vuelta y disparé como un loco hacia todos los lados intentando que los caminantes no entraran a la calle, algunos caían pero continuaban viniendo.
Di media vuelta de nuevo y corrí por los callejones, ¡Jimmy ya no estaba!
Derecha, izquierda, por un momento pensé que esas calles no llegaban a ninguna parte, me estaba cansando y no perdía de vista a los zombies, aún quedaban bastantes y yo no iba a correr más, disparé apuntando a sus cabezas hasta que me quedé sin cargadores. Uno de ellos se estaba acercando, corrí buscando un cobertizo para resguardarme pero tropecé con una piedra. A penas podía ver, todo estaba borroso, lo que si se podía diferenciar era aquél fiambre dirgiéndose hacia mí.

Un disparo atravesó el brazo del devorador de carne humana silbando entre el viento, abrí más los ojos y vi la silueta de una persona, sostenía un revólver en alto. El segundo disparo, más cercano, le destrozó el cerebro.

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