18 de mayo de 2013

Capítulo 16

Llegué al tercer piso tras el cansado recorrido. Llamé a la puerta y Alexa abrió. En ese momento me desmayé y caí al suelo.

Cuando recobré el sentido estaba Alexa llorando apoyada sobre mí. 

–He visto... He visto a mi hermano –dijo sollozando.

Le miré a los ojos, no podía hablar.

–Era uno de ellos... –continuó.

–Intentaba volver –vocalicé– pero no pudimos hacer nada.

Entonces Alexa miró toda la sangre de mi ropa y comprendió que había estado con él cuando todavía no era un zombie. 

–Tenemos que ocuparnos de él –dijo secándose las lágrimas– No puedo dejarle así.

Asentí sin decir nada para no entristecerla más. Ambos nos levantamos del suelo.

–Mark, prométeme que nunca me abandonarás... Si te vas no habría ningún motivo para seguir viviendo en este mundo.

–Te lo prometo –dije abrazándola.

Mostró una sonrisa en su gesto triste y se fue a su habitación.

Estábamos junto a la iglesia, siguiendo en silencio al objetivo, no queríamos alarmar a más infectados.

–Seré yo quien lo haga –susurró Alexa.

–Está bien –respondí– pero intenta no entrenerte, cada vez hay más zombies merodeando.

El hermano de Alexa, o lo que quedaba de él, se dio la vuelta y alzó su cabeza. Alexa enmudeció y aferró su revólver con las dos manos. El zombie corría hacía ella, como si no hubiera comido nada en meses babeando y gruñendo. Cada vez estaba más cerca y Alexa seguía empuñando el revólver sin disparar. No se que pretendía pero debía acabar rápido. Un instante después se el zombie se abalanzó sobre ella.

–¡Alexa! –grité.

Desenfundé mi M9 y noté una presión en mi tobillo que me hizo caer sobre la acera y perder mi arma. La mano de un monstruoso zombie sin la parte trasera de su cuerpo se cerraba sobre mi pie.
Aterrado, saqué el machete de su funda y lo clavé en su vulnerable cuello. Me volví, aturdido, decenas de infectados se aproximaban corriendo. Sin perder un momento me levanté y vi a Alexa forcejeando con su hermano sobre el asfalto. Arrojé el cuchillo desde unos metros más allá, atravesando el cráneo del zombie. Corrí hacia allí y ayudé a Alexa a levantare.

–Lo siento... –pronunció Alexa.

–Tenemos que irnos, mira eso –dije señalando la horda que se acercaba– ¿Estás bien?


17 de mayo de 2013

Capítulo 15

Al amanecer los rayos del sol entraron por la ventana de la cocina, me había quedado dormido allí. Aún eran las 8, fui hasta la habitación de Alexa por el pasillo, todavía no se había levantado. Me dirigí a la cocina de nuevo y comencé a preparar el desayuno, dos cafés y dos tostadas, tampoco se podía ver mucha variedad.
Los puse sobre la mesa y miré de nuevo a la ventana... Un grupo de caminantes rodeaban un edificio, era una torre de bomberos.

16 de mayo de 2013

Capítulo 14

Estaba en una cama dentro de una habitación pequeña, una vela iluminaba la sala, la cortina tapaba la luz de la ventana aunque aún así se traspasaba un poco. Me levanté un segundo y volví a tumbarme, no podía hacer fuerza con la pierna. Levanté la sábana y vi que llevaba un vendaje. No recordaba nada de lo ocurrido. Se abrió la puerta y se asomó una chica, tenía el cabello rojizo como el fuego y ojos verdes, extendió sus brazos y dejó en la mesa una bandeja con un café caliente y una tostada. Se fue de la misma manera que había entrado.

13 de mayo de 2013

Capítulo 13

Llevaba dos semanas con Jimmy, casi dos meses desde que empezó la invasión.
Habíamos parado en otra ciudad y teníamos un problema; estaba plagada de caminantes, no podíamos salir.
Nos alojábamos en un laboratorio que limpiamos al llegar, los infectados no podían entrar pero nos estabamos quedando sin comida.

Capítulo 12

Le había perdido, acababamos de entrar en un centro comercial hacía unos minutos, estaba plagado de infectados, aparecían de debajo de las piedras.
- ¡Jimmy!- gritaba- ¿Dónde se habrá metido...?
Estabamos en la zona del cine cuando le perdí, no habría ido lejos.
-¡Mark, aquí, ayúdame!- dijo respondiendo a la llamada, estaba en la sala 5.
Fui corriendo hacia él.
-¿Por qué estás aquí, vienes a ver una película o qué?- bromeé cansado.
-Iba al baño del final del pasillo, seguro que no te hace tanta gracia cuando veas lo que hay detrás de la puerta.

12 de mayo de 2013

Capítulo 11

Recuperé el conocimiento, estaba atado con una cuerda alejado del otro hombre atrapado, tenía la misma edad que él, unos 35 años, era castaño y alto, parecía fuerte, no se como se las arreglaria Zack para cogerle.
En ese momento, entró por la puerta, se acercó a mí, se puso de cuclillas y comenzó a hablarme...

11 de mayo de 2013

Capítulo 10

Había ido detrás del hotel, donde estaba el aparcamiento, había muchísimos vehículos. Una caravana, una furgoneta de mudanzas, un 4x4, incluso un coche de rally. Además, allí estaba mi tractor, vacío, se había quedado la MP5. Esto empezaba a ser sospechoso.
Nuevamente fui al edificio y le encontré desayunando, eran las 12, me había despertado un poco tarde, debería de haberse levantado unas horas antes para dar una vuelta por los alrededores. Me senté junto a él, preparándome unas tostadas para mí también.

Capítulo 9

Finalmente llegamos a su casa, era un hotel, todo un hotel para él solo. ¿Cómo lo habría limpiado? Seguro que estaba plagado de zombies. El edificio estaba compuesto de dos partes, que comunicaban por un estrecho pasillo, en la derecha parte derecha estaba la habitación principal, la cafetería y la recepción. En el edificio de la izquierda no podía entrar, Zack no me lo permitía. Me dijo que el dormitorio sería la recepción, donde había dos colchones. Era bastante extraño, como si ya me estuviera esperando.

9 de mayo de 2013

Capítulo 8

Día 40, había pasado justo una semana desde la primera caza, ahora recorría mi camino bordeando un pantano, en el que había pescado el día anterior, de vez en cuando me encontraba granjas y establos, pero sólo conseguí un objeto de utilidad; Una linterna con la pila casi agotada. No tenía pensado volver a la carretera hasta dentro de un tiempo, era más peligroso y no quería correr riesgos.

8 de mayo de 2013

Capítulo 7

Ya había salido con el tractor de allí hace 70 minutos, circulaban bastante lento, a unos 30km/h, la carretera no estaba asfaltada, como me desvié al ir al granero tenía un trecho por recorrer para llegar a la 66 de nuevo. Esta vez decidí ir por el lateral, por la llanura de las praderas, entré en aquella explanada cuando el sol se ocultaba en el horizonte. A lo lejos también de podía divisar algo, parecía un bosque, allí descansaria un poco.

Capítulo 6


A la mañana siguiente, el dolor del brazo había desaparecido, aún tenía algo de cojera pero podía andar. Antes de nada, saqué de mi mochila un spray negro y pinté el tractor, no me agradaba salir con un tractor de color verde llamativo por ahí, podría llamar la atención. Seguidamente, subí las escaleras y vi mi machete en el suelo, se me habría caído antes del susto. Examiné el baúl, había un Winchester, sin munición; el tipo ya la había gastado y por ese motivo lo había guardado, normal que acabara transformándose... Lo cogí y lo guardé en el tractor, al lado del asiento, junto a la MP5 que tampoco tenía munición.

7 de mayo de 2013

Capítulo 5

Día 32, ya me queda menos para llegar a los Ángeles, había parado en lo que parecía ser un viejo granero, no podía recorrer todo el camino que me faltaba por la ruta 66 en bicicleta, a si que pensaba descansar allí. No creo que el grupo estuviera interesado en perder el tiempo conmigo, pero de todas formas, no quería hacer ruido. Oculté la bici tras dos montones de paja para que no se viera desde la carretera y bajé. Con mi brazo herido cada vez me costaba más apuntar a si que saqué el machete, por si las moscas.

Capítulo 4

Ya había transcurrido más de un mes, desde que comenzó la invasión, todos hemos cambiado, debes hacer lo necesario para sobrevivir, no dudes ni un segundo. Había dejado la bici en una parada de autobús turístico justo en el extremo de la ciudad, tenía preparada la mochila, faltaban tres minutos para el cambio de turno de la torre, cada vez estaba más nervioso, le puse el silenciador a la M9. Respiré profundo un minuto y esperé mirando a la torre con los prismáticos.

6 de mayo de 2013

Capítulo 3

Ya ha pasado un mes desde que cogí esta endemoniada carretera, he visto morir a dos personas, cada vez deseo menos ir hacia la costa oeste. Aquel grupo volverá a aparecer por algún lado, seguro que planean como quitarme mi equipo, ya me han destrozado la harley. Con la herida del brazo a penas puedo apuntar con la MP5, no debí asaltar su campamento. Serán unos 4 o 5, tengo que salir de este pueblo como sea, sin hacer ruido...

Capítulo 2

Ya llevaba una hora conduciendo por la ruta 66, a lo lejos se divisaba un edificio, podría tener 2 o 3 plantas. Aceleré para llegar antes, 120km/h, se me acababa la gasolina, quizás allí podría conseguir un poco. Al fin llegué, acerqué la moto, era un edificio grande, con colores oscuros, en la entrada había una lámpara colgando, una luz sin fuerza, encima se podía leer Jack's motel, el cartel de bienvenido estaba oxidado, ese sitio había sido abandonado hace tiempo, o eso parecía. Los cristales de las ventanas estaban rotos y el pomo se había caído.

Capítulo 1 - El principio del fin.

Allí estaba, en el tejado, observando a los caminantes con los prismáticos que le cogí al turista zombie. Sólo tenía mi M9 y un machete que encontré en esa misma casa.
Recordé el momento de la noticia, no pude ni contactar con mis padres ni con ningún amigo, no había cobertura. ¿Seguirían con vida? ¿Estarían con un grupo mayor? Hacía ya dos semanas que empezó la invasión y no había encontrado a ningún otro superviviente.
En mi mochila tenía un par de vendajes, unos antibióticos, una bolsa de sangre y unos botes de spray que cogí de mi apartamento, a parte de un mapa y mi brújula. En aquel momento, sonó un ruido proveniente del primer piso de la casa, tenía que salir de ahí, bajé del tejado y las escaleras, casi habían tirado la puerta, serían 2 o 3, a si que esperé escondido para atacarles. Al fin tumbaron la puerta, y comenzaron a oler, buscando una presa con la que abastecerse. Ambos eran de pequeña estatura, unos 150 centimetros, sólo pensaba en la forma de la que habrían muerto... Uno tenía la piel de la cara arrancada y al otro se le podía distinguir el hueso de la pierna por la mordedura de otro zombie. Se dirigieron hacia el gato muerto del centro del salón, por el que de peleaban para comer, en ese momento, salí de detrás del sofá y le atravesé mi machete a uno de los dos zombies. El otro se dio la vuelta y se dirigió hacia mi, cada vez más caminantes venían hacia la casa, a si que salí corriendo sin hacer caso omiso al caminante que venía hacia mí. Fui al otro extremo  de la casa para saltar por la ventana, donde tenía la moto recién robada que encontré en un motel, una harley blackline a la que por cierto le quedaba poca gasolina. Guardé el machete en su funda y salté. Salí rápidamente a la carretera del pueblo, haciendo un ruido tremendo debido a que el motor estaba algo deteriorado ya. Iba hacia la ruta 66, para llegar a la costa oeste, además habría muchos moteles en los que podría encontrar herramientas y más materiales. Mientras iba hacia la 66, pensaba en que debía coger un vehículo más grande, con más capacidad de carga, un depósito mayor y a ser posible menos ruidoso, aunque me podría venir bien la moto, es rápida y más sencilla a la hora de ir por la ciudad. Tendría que decidirlo más tarde.
Mientras avanzaba con la moto, iba mirando a su alrededor, había un silencio absoluto, salvo los gruñidos que los zombies hacían al verle, ¿Todos aquellos seres habían tenido una vida humana antes? Parecía que fuesen otro totalmente diferente, no se acordaban de nada, como si se hubieran reencarnado... Intenté pensar en otra cosa y seguí mi camino.

Prólogo

Mark era un joven de 20 años que pasaba la mayor parte de su tiempo en la calle, solía pintar graffitis en las calles de Chicago, cerca de su residencia, siempre se escapaba, era ágil y rápido a la hora de decidirse, nunca le habían pillado. Se organizaba muy bien, conocía muy bien todos los callejones, igual que todas sus salidas posibles.
No era de baja estatura, tampoco era muy alto, tenía unos ojos verdes y una mirada profunda, pero aquel día quedó aterrorizado...